Volver al Futuro

Pero, ¿Cuál es la relevancia de estas evaluaciones? ¿Qué es lo que un modelo sobre impactos de cambios en el vuelco de la circulación oceánica del atlántico norte, o cambios en la órbita terrestre, puede realmente ofrecer para proyecciones futuras? Aquí se dirige la mayor parte de la atención. La clave desconocida es, si la habilidad de un modelo en una cuestión paleo climática esta correlacionada con la magnitud del cambio en una situación. Si no está correlacionada, por ejemplo, las proyecciones de los modelos paleo climáticos que dieron buenos resultados abarcan la misma esfera de acción que los modelos que dieron malos resultados, entonces no se ha ganado mucho. Sin embargo, si se puede demostrar que los modelos exitosos en, por ejemplo, cambios en el régimen de lluvias a mediados del Holoceno, dieron sistemáticamente proyecciones diferentes, por ejemplo, a grandes cambios en el Monzón índico bajo condiciones de gases de invernadero crecientes (Green House Gases, GHG por sus siglas en inglés), entonces se tendría una razón para sopesar las diferentes proyecciones de modelos para llegar a una evaluación revisada. Asimismo, si un modelo no puede coincidir con el rápido derretimiento de las capas de hielo en un período de deshielo, entonces se debiera disminuir la credibilidad al proyectar futuras estimaciones de derretimiento.

Desafortunadamente, aparte de unos pocos experimentos coordinados para el último período glacial y mediados del Holoceno (por ejemplo PMIP, Paleoclimate Modelling Intercomparison Proyect, por sus siglas en inglés) con modelos que no necesariamente superponen con los que se encuentran en el archivo AR4 (Fourth Assessment Report, AR4 por sus siglas en inglés), no existe una base de datos de resultados y evaluaciones. Se han mirado varios eventos paleo climáticos en modelos individuales, desde la Pequeña Edad de Hielo al Cretáceo, pero esto solo sirve como grupo de exploración adelantada que determina solo un trazado en la tierra en lugar de la hoja de ruta completa. De modo que nos enfrentamos con dos problemas: todavía no se sabe qué eventos paleo climáticos serían los más útiles (aunque todos tienen ideas propias), y no se tiene la base de datos que permitiría hacer coincidir las paleo simulaciones con las proyecciones a futuro.

Cuando se miran los registros paleo climáticos para sacar de ellos modelos de evaluación útiles, hay dos tipos de problemas: lo que sucedió en un período específico, y cuáles son las respuestas a un forzante o evento específico. Para el primero se requiere una descripción completa de los diferentes forzantes en el período específico, para el segundo, una recopilación de datos abarcando muchos períodos de tiempo asociados con un forzante. Un ejemplo del primer enfoque sería el último período glacial máximo donde se debieran incluir, por lo menos, los cambios en la órbita terrestre, los gases de invernadero, polvo, capas de hielo y vegetación. La segunda clase se caracteriza por su búsqueda de respuestas a erupciones volcánicas mediante el agrupamiento de todos los años posteriores a grandes erupciones. Se podrían desarrollar enfoques similares para la primera clase para el período Plioceno medio, el evento conocido como 8.2 kyr, el período Eemian (también conocido como Riss Würm, último período inter glacial), principios del Holoceno, la desglaciación, principios del Eoceno, el PETM (Paleocene-Eocene Thermal Maximum, PETM por sus siglas en inglés), la Pequeña Edad de Hielo, etc, y para la segunda clase, forzantes orbitales, forzantes solares, eventos de Dansgaard-Oeschger, eventos de Heinrich, etc.

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