El resumen para responsables de políticas del cuarto informe de evaluación del IPCC

Traducido por Covadonga Escandon

Hemos seguido un política de (casi) no comentar los distintos borradores, citas erróneas y lecturas equivocadas del Cuarto informe de evaluación (AR4 por sus siglas en inglés) del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC). Sin embargo, ahora que ya ha sido publicado el resumen para responsables de políticas (o SPM), podemos discutir los contenidos del reporte sin tener que preocuparnos de que los detalles vayan a cambiar. Este artículo será el primero en el que hablaremos sobre el reporte completo. Planeamos ir capítulo por capítulo y esperamos explicar los puntos clave y las dudas claves que aún quedan durante los próximos meses. Este reporte será citado repetidamente durante los próximos años así que podemos tomarnos el tiempo necesario para explicar bien qué contiene y por qué.

En primer lugar, dada la ciencia que se ha llevado a cabo desde el Tercer informe de evaluación (TAR) en 2001 -gran parte del cual ha sido discutido aquí- nadie debería sorprenderse de que el AR4 llegue a una conclusión más firme. En particular, el reporte llega a la conclusión de es “muy factible” (> 90% de probabilidad) que las influencias humanas sobre el clima ya sean detectables en los registros de observaciones; en el TAR esto se consideraba como “factible” (> 66% de probabilidad). Los resultados claves aquí incluyen las simulaciones para el siglo XX usando modelos climáticos punteros que demuestran que las tendencias recientes no pueden ser explicadas si no se incluyen incrementos de gases de invernadero relacionados con los humanos así como evidencia consistente del calentamiento oceánico, del derretimiento de hielo marino y de glaciares y cambios en los ecosistemas. Esto hace que las proyecciones de mayores y continuados cambios ya iniciados (especialmente bajo escenarios “no cambiemos nada”) sean esencialmente indisputables.

Dado todo el sensacionalismo que ha habido desde el TAR, muchos de nosotros teníamos curiosidad por ver qué diría el nuevo reporte sobre reconstrucciones paleoclimáticas de los últimos mil años. Los detractores quedaran sin duda decepcionados en este sentido. Las conclusiones han sido significativamente fortalecidas con respecto a lo que estaba en el TAR, algo que era de esperarse dado el número de estudios adicionales que se han hecho desde entonces y que apuntan todos en la misma dirección. La conclusión de que el calentamiento reciente a gran escala factiblemente sobrepasa el rango observado durante los siglos anteriores ha sido ampliada de los últimos 1000 años en el TAR a los últimos 1300 años en el reporte actual y la confianza en esta conclusión se ha incrementado de “factible” en el TAR a “muy factible” para el último milenio en el nuevo reporte. Ésta es solamente una de las muchas líneas independientes de evidencia que apuntan ahora hacia una clara influencia antropogénica sobre el clima; pero, dadas todas las demás, las reconstrucciones

paleoclimáticas son ahora todavía menos el pilar central de evidencia sobre la influencia humana sobre el clima, que es lo que incorrectamente se ha hecho creer.

Las incertidumbres en la ciencia involucran principalmente la naturaleza exacta de los cambios que deben esperarse, particularmente con respecto al incremento del nivel del mar, cambios en El Niño y cambios hidrológicos regionales -frecuencia de las sequías y derretimiento de la cubierta nivosa, tormentas en latitudes medias y, por supuesto, huracanes. Puede ser interesante analizar en detalle las discusiones sobre estos temas (y esperamos que haya numerosos comentarios sobre ellos en la prensa), pero esto no debe distraernos de las principales y más sólidas conclusiones mencionadas arriba.

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