Captura de Aire

Par Frank Zeman, traducido por Angela Carosio

(Este es solo uno de una serie ocasional de Ciencia de la Mitigación /Adaptación/Geoingeniería que esperamos poder continuar. Debido a que no somos expertos en éste rubro, apreciamos opiniones equilibradas de otros científicos)

Uno de los desafíos más importantes de controlar los cambios climáticos causados por el hombre es tratar el tema de las emisiones de fuentes pequeñas y dispersas, como los automóviles y las casas residenciales. La captura de estas emisiones es muy difícil ya que son demasiado pequeñas para soportar infraestructura como por ejemplo, cañería, y son móviles, como por ejemplo, los automóviles. Por estas razones, las soluciones alternativas propuestas, como usar hidrógeno o electricidad como combustible, se apoyan en generar electricidad o hidrógeno libre de dióxido de carbono. Esto implica que el combustible debe ser producido por medio de energía renovable (viento, solar, geotermal, etc.), nuclear o en facilidades que puedan capturar el CO2 emitido y almacenarlo (CCS).

Hay, sin embargo, una alternativa que ocasionalmente llama la atención, la Captura de Aire. (Por ejemplo: aqui o aqui). La idea es dejar que se emita CO2 en la fuente pero capturarlo directamente de la atmósfera en un lugar separado.

La remoción de dióxido de carbono directamente de la atmósfera es un fenómeno natural que ocurre en la superficie del océano durante la fotosíntesis. La absorción oceánica de CO2 es el resultado de una alta concentración de CO2 en la atmósfera y la naturaleza alcalina del agua marina. Nótese que esta absorción conduce a otro problema, el de la acidificación del océano, que podría ser nocivo para los arrecifes de corales y otros organismos que usan carbonatos. La captura de aire con base terrestre está diseñada para incrementar dicha absorción bajo condiciones controlables. Dado que el proceso se realiza bajo condiciones controladas, se pueden usar mas soluciones alcalinas para mejorar el ritmo de captura sin afectar adversamente la biósfera.

La captura de aire industrial está basada en la absorción de dióxido de carbono usando metales terrestres alcalinos como el sodio y el potasio. Este proceso es una variante del proceso llamado Kraft usado en el procesamiento de pulpa y papel, y como tal, se ve beneficiado por una larga trayectoria industrial. El CO2 es absorbido en una solución, luego transferido a cal mediante un proceso llamado caustificación, y luego liberado en un horno. Con algunas modificaciones al proceso existente, principalmente un horno con llamas de oxígeno, el resultado final es un flujo de CO2 listo para almacenar o para usar en combustibles. Otra alternativa a este proceso termoquímico es un proceso eléctrico en donde un voltaje eléctrico es aplicado a una solución carbonatada para que libere el CO2. Si bien esta última solución es más sencilla, el proceso eléctrico consume mucha más energía ya que divide agua al mismo tiempo. También depende de la electricidad, y, a menos que la electricidad sea renovable o nuclear, sería necesario almacenar más CO2 que con el proceso químico.

Si la tecnología está bien establecida y, aparte de la combustión de oxigeno de la cal, data de 50 años atrás, ¿qué es lo que nos impide usarla y que podría cambiar en el futuro?

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